Protege tu piel de estos tres errores que afectan la piel en invierno
Maria GuerreroShare
Cuidados de la piel en invierno: tres errores comunes y soluciones
En invierno solemos protegernos del frío con ropa, calefacción y duchas más calientes, pero muchas veces olvidamos que la piel también necesita cuidados especiales en esta temporada. Te suena conocido?: resequedad, tirantez, descamación y mayor sensibilidad - en Fontelab queremos ayudarte a entender los errores más comunes que cometemos con la piel en invierno y, sobre todo, cómo corregirlos de forma sencilla y efectiva.
1. Ducharse con agua muy caliente (más de 40 °C)
Nada se siente tan reconfortante en invierno como una ducha muy caliente, pero este hábito puede ser uno de los mayores enemigos de la piel.
Cuando el agua supera los 40 °C, ocurre lo siguiente:
- Se eliminan los lípidos naturales que forman parte de la barrera cutánea.
- Aumenta la pérdida de agua transepidérmica (TEWL)
- La piel se deshidrata con mayor facilidad.
- Aparecen descamación, tirantez: sensación de piel “que se jala”
¿Qué es la pérdida de agua transepidérmica?
La pérdida de agua transepidérmica es el proceso mediante el cual el agua se evapora desde las capas más profundas de la piel hacia el exterior. Una barrera cutánea sana controla esta pérdida. Sin embargo, el agua muy caliente debilita esa barrera, permitiendo que el agua se escape más rápido de lo normal.
El resultado es una piel que, aunque parezca limpia, queda desprotegida y deshidratada.
Tip Fontelab: opta por duchas tibias, más cortas, y aplica tu crema corporal inmediatamente después para ayudar a retener la hidratación.
2. Uso de calefacción + baja humedad ambiental
La calefacción es indispensable en invierno, pero tiene un efecto directo en la piel que pocas veces consideramos: reseca el aire que respiramos y el que rodea a nuestra piel.
- La humedad ambiental ideal se encuentra entre 40 % y 60 %.
- Con el uso constante de calefacción, esta humedad puede bajar hasta 15 %.
Consecuencias en la piel:
- Piel áspera y tirante.
- Labios y manos agrietados.
- Aumento de sensibilidad e irritación.
- Posible aceleración del envejecimiento cutáneo, ya que la piel pierde agua de forma continua.
Cuando el ambiente es seco, la piel intenta compensar perdiendo aún más agua, lo que agrava la deshidratación.
Tip Fontelab: ventila los espacios, considera el uso de humidificadores y refuerza la hidratación tópica con productos que ayuden a retener agua y restaurar la barrera cutánea.
3. Mantener la misma rutina de cuidado todo el año
La piel no tiene las mismas necesidades en verano que en invierno, y uno de los errores más frecuentes es no ajustar la rutina.
Durante el invierno, la piel necesita:
- Sellar la hidratación, no solo aportarla.
- Más lípidos para restaurar la barrera cutánea.
- Activos calmantes y antiinflamatorios que ayuden a reducir irritación y sensibilidad.
Cómo adaptar tu rutina en invierno
- Sérum de colágeno y elastina Fontelab: ayuda a mantener la elasticidad, mejora la hidratación profunda y aporta soporte a la piel, especialmente cuando el frío y la calefacción la debilitan.
- Crema de almendras: rica en lípidos, ideal para sellar la hidratación y reforzar la barrera cutánea, dejando la piel más suave y protegida.
- Ácido glicólico: usado correctamente, ayuda a eliminar células muertas, mejora la textura de la piel y permite que los productos hidratantes se absorban mejor. En invierno es importante usarlo con moderación y siempre acompañado de buena hidratación.
- Gel de aloe vera: excelente aliado calmante y antiinflamatorio. Ayuda a aliviar enrojecimiento, sensibilidad y sensación de ardor típica del clima frío.
El invierno no tiene por qué ser sinónimo de piel reseca, adaptar tu rutina de skincare con Fontelab puede marcar una gran diferencia en la salud y apariencia de tu piel.
En Fontelab creemos en el cuidado consciente: entender lo que tu piel necesita en cada temporada para mantenerla sana, equilibrada y luminosa durante todo el año.
Dra. María Guerrero



