La conexión entre tu piel y tu ciclo menstrual

La conexión entre tu piel y tu ciclo menstrual

Maria Guerrero

La piel y tu ciclo menstrual: una conexión más profunda de lo que imaginas

Muchas mujeres notan que su piel cambia a lo largo del mes. Hay días en los que luce luminosa, equilibrada y uniforme, y otros en los que aparecen brotes, sequedad, sensibilidad o inflamación. Y aunque puede atribuirse al estrés, la alimentación o los productos que usamos, la realidad es que la piel también responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual.

La piel no es un órgano pasivo. Produce hormonas, responde a ellas y expresa desequilibrios internos. Por eso es tan común observar alteraciones cutáneas relacionadas con el ciclo menstrual, el síndrome de ovario poliquístico (SOP), el postparto, la perimenopausia o etapas prolongadas de estrés.

Entender esta conexión permite adaptar la rutina de cuidado facial según cada fase del ciclo, logrando mejores resultados y una piel más sana y equilibrada.

El papel de los estrógenos: luminosidad, hidratación y elasticidad

Los estrógenos son las hormonas que más benefician a la piel. Estimulan la producción de colágeno, mejoran la hidratación, fortalecen la barrera cutánea y favorecen la elasticidad.

Durante la primera mitad del ciclo, especialmente cerca de la ovulación, muchas mujeres notan su piel más luminosa, más uniforme, menos sensible y mejor hidratada.

💡 Recomendación Fontelab

Este es el momento ideal para potenciar la hidratación y la protección antioxidante con la crema antioxidante con extractos naturales, que ayuda a reforzar la barrera cutánea, mantener la piel jugosa y protegerla del daño ambiental.

También es un excelente momento para usar la mascarilla antiedad o hidratante, maximizando la absorción de activos y prolongando la luminosidad natural de la piel.

Qué ocurre en la fase premenstrual: inflamación y sensibilidad

En la segunda mitad del ciclo, aumenta la progesterona. Esta hormona puede favorecer la retención de líquidos, la congestión y la inflamación, lo que provoca que la piel se sienta más pesada, reactiva o sensible.

En esta etapa es común notar brotes ocasionales, inflamación, enrojecimiento y sensación de piel saturada.

💡 Recomendación Fontelab

Realiza una limpieza profunda pero gentil con el jabón de carbón activado, ideal para eliminar impurezas y exceso de grasa sin resecar.

Te sugerimos el uso puntual del gel anti acné en zonas con brotes para disminuir la inflamación y controlar las bacterias.

Por último, aplicar la mascarilla detox de carbón activado una o dos veces por semana te ayudará a desintoxicar la piel y reducir la congestión.

Andrógenos y acné hormonal

Los andrógenos forman parte del equilibrio hormonal normal, pero cuando se elevan o cuando la piel es especialmente sensible a ellos —como sucede en el SOP, el estrés crónico o la resistencia a la insulina—, aumenta la producción de sebo y aparecen brotes, sobre todo en la mandíbula, el mentón, el cuello y alrededor de la boca. Este patrón es característico del acné hormonal.

💡 Recomendación Fontelab

Mantén una limpieza diaria con el jabón de carbón activado y haz una aplicación localizada del gel anti acné donde lo necesites.

Complementa con el uso nocturno, 2 a 3 veces por semana, del gel de ácido glicólico, que ayuda a renovar la piel, desobstruir poros, mejorar la textura y prevenir brotes recurrentes.

La piel como reflejo del equilibrio interno

Además de las hormonas sexuales, la piel está influida por la insulina, el cortisol (hormona del estrés), el estado del intestino y la inflamación sistémica.

Pensemos en la piel como un reflejo del equilibrio hormonal y metabólico. Cuando el cuerpo está en armonía, la piel suele mostrarlo; cuando no, los cambios se hacen visibles.

Hidratación: clave en todas las fases del ciclo

Independientemente del momento hormonal, mantener una hidratación adecuada es fundamental para conservar la función barrera, prevenir sensibilidad y favorecer la regeneración celular.

💡 Recomendación Fontelab

El gel de ácido hialurónico es ideal para todas las etapas del ciclo, ya que hidrata profundamente, aporta volumen, mejora la elasticidad y fortalece la barrera cutánea sin sensación pesada.

Si notas que tu piel cambia con el ciclo, que el acné aparece en los mismos momentos de cada mes, o que la sensibilidad va y viene sin explicación aparente, no lo estás imaginando. Observar, entender y atender esos cambios que se manifiestan en ti es un apapacho de autocuidado 💝 Adaptar tu rutina facial a cada fase del ciclo, elegir los activos adecuados y mantener una visión integral del cuidado de la piel puede marcar una enorme diferencia en su salud, equilibrio y luminosidad.

En Fontelab, creemos en un cuidado consciente, respetuoso y alineado con los ritmos naturales del cuerpo, para lograr una piel verdaderamente sana desde adentro hacia afuera.

Dra. Maria Guerrero

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